En este nuevo episodio del podcast del Observatorio Defensa y Sociedad conversamos con Anna Wieslander, Director for Northern Europe del Atlantic Council, sobre los principales desafíos de seguridad a los que se enfrenta Europa en el actual contexto geopolítico.
A lo largo de la entrevista abordamos el impacto de la guerra en Ucrania, la evolución de la relación transatlántica, el papel de la OTAN y la necesidad de que Europa asuma una mayor responsabilidad sobre su propia seguridad. Wieslander reflexiona también sobre las amenazas híbridas, la desinformación y la importancia de construir sociedades más resilientes, capaces de comprender y afrontar los riesgos que afectan hoy a las democracias europeas.
Durante la conversación, Wieslander explica el papel del Atlantic Council como think tank de política exterior no partidista, comprometido desde hace décadas con el fortalecimiento de la comunidad transatlántica. Subraya que cuando Estados Unidos y Europa trabajan juntos, el mundo funciona mejor, aunque reconoce que la relación atraviesa una transformación profunda. En este nuevo escenario, Europa debe asumir una mayor responsabilidad y avanzar hacia una relación más equilibrada con Estados Unidos.
Uno de los mensajes centrales de la entrevista gira en torno a la amenaza que representa Rusia para la seguridad europea. Wieslander insiste en que no se trata únicamente de una amenaza militar directa en Ucrania, sino de una estrategia más amplia orientada a fragmentar las instituciones europeas, en particular la Unión Europea y la OTAN. Ciberataques, sabotajes, desinformación, instrumentalización de los flujos migratorios o ataques a infraestructuras forman parte de una guerra híbrida que afecta, en mayor o menor medida, a todos los países europeos.
La entrevista aborda también el proceso de adaptación de la OTAN desde 2022, tras la invasión rusa de Ucrania. Wieslander explica cómo la Alianza ha revisado sus planes militares, definido nuevas capacidades y fijado objetivos concretos para los Estados miembros, lo que ha dado lugar a compromisos ambiciosos de aumento del gasto en defensa a largo plazo. En este contexto, analiza el papel de España, su contribución a las misiones aliadas y la relevancia de su base industrial de defensa.
Otro de los ejes destacados de la conversación es la relación entre defensa, sociedad y opinión pública. Wieslander señala que la magnitud de los retos actuales no siempre es plenamente comprendida y que la defensa sigue siendo un tema políticamente complejo. Sin embargo, subraya que preparar a la sociedad no equivale a alarmarla, sino a reforzar la disuasión y reducir la vulnerabilidad. Las sociedades resilientes, sostiene, son sociedades menos vulnerables.
La entrevista concluye con una reflexión sobre la importancia del liderazgo político y la comunicación. Explicar con claridad los riesgos, las prioridades y las decisiones en materia de defensa es esencial para reforzar la confianza en las instituciones democráticas y para afrontar un entorno internacional cada vez más incierto.
