Teija Tiilikainen: “Europa necesita reaccionar y defender el fundamento de nuestras sociedades”

Teija Tiilikainen es directora del Centro Europeo de Excelencia para la Lucha contra las Amenazas Híbridas (Hybrid CoE), con sede en Helsinki. Con una destacada trayectoria en asuntos internacionales, lidera este organismo que reúne a 36 Estados de la UE y la OTAN para reforzar la resiliencia democrática frente a amenazas como la desinformación, los ciberataques o la coerción económica, mediante investigación, formación y cooperación internacional.

Europa atraviesa un periodo de gran inestabilidad tras la invasión rusa de Ucrania y la reducción del compromiso de EE. UU. con la seguridad europea. ¿Cómo valora este nuevo escenario geopolítico?

Veo muchas tendencias alarmantes en la situación de seguridad europea. El conflicto entre democracias y Estados autoritarios se está profundizando a nivel global, con la democracia convertida cada vez más en objetivo de actividades hostiles. Hay varias guerras en curso sin un final a la vista y el umbral para el uso de la agresión armada parece reducirse día a día.

Recientemente, la violación sin precedentes del espacio aéreo polaco por parte de drones rusos ha llevado a Varsovia a invocar el Artículo 4 de la OTAN. ¿Cómo interpreta este incidente y la respuesta de la Alianza?

Hay todas las razones para creer que este incidente fue intencionado y, como tal, parece ser un intento ruso de poner a prueba los límites de la preparación común de la OTAN y de su capacidad de respuesta frente a ataques de pequeña escala. Fue una clara violación de la soberanía y seguridad territorial polaca, con una respuesta de la OTAN tanto apropiada como justificada.

En su opinión, ¿cuáles son hoy las principales manifestaciones de las amenazas híbridas y cómo están transformando la comprensión de la seguridad en Europa?

Las amenazas híbridas son amenazas a la seguridad contra la estabilidad y seguridad integral de los Estados democráticos. Su objetivo es debilitar los procesos democráticos, la capacidad de tomar decisiones políticas y la confianza pública en los liderazgos políticos y en el modelo democrático en sí mismo.

Se emplean diversas herramientas: manipulación del espacio informativo, campañas de desinformación dirigidas, injerencias en elecciones, sabotajes contra infraestructuras críticas, ciberataques en sentido amplio, instrumentalización de la migración y formas de coerción económica. Todas ellas buscan debilitar a las democracias y a las instituciones colectivas como la UE y la OTAN. Son herramientas rentables y extremadamente difíciles de contrarrestar o prevenir.

El Hybrid CoE reúne a todos los Estados miembros de la UE y la OTAN. ¿Qué logros destacaría de esta cooperación hasta ahora y cuáles son los retos más urgentes por delante?

El Hybrid CoE ha logrado apoyar a sus Estados y organizaciones participantes proporcionando tanto herramientas conceptuales como entrenamientos prácticos y experiencia en la lucha contra las amenazas híbridas. Ofrece una plataforma para compartir buenas prácticas, debatir y evaluar tendencias de estas actividades. Ha conseguido aumentar los niveles de concienciación sobre estas amenazas en la comunidad euroatlántica y ayudar a los países a planificar sus modelos de resiliencia. También ofrece ejercicios y entrenamientos, así como un espacio para intercambiar buenas prácticas.

Los retos son constantes, especialmente debido al rápido desarrollo de nuevas tecnologías disruptivas, que requieren políticas de resiliencia mucho más eficaces por parte de la UE, la OTAN y sus miembros.

Tras la decisión de la OTAN de fijar el objetivo de dedicar el 5% del PIB a Defensa en 2035, ¿cree que los países europeos podrán alcanzar esta meta ambiciosa?

Creo que invertir tanto en seguridad dura como en seguridad integral es esencial para la Europa actual, dados el contexto de la seguridad global y sus implicaciones inmediatas. Me complace ver que parte del nuevo y ambicioso objetivo presupuestario está vinculado a inversiones en seguridad amplia y resiliencia social, algo muy importante ante las crecientes amenazas híbridas y contra la resiliencia democrática.

España ha anunciado que alcanzará el 2,1% del PIB en gasto en defensa en 2025, adelantándose al calendario original de la OTAN. ¿Cómo se percibe esta decisión en Bruselas y qué papel puede desempeñar España en la Alianza?

Solo puedo responder desde mi rol como directora del Hybrid CoE, y en nuestra organización España es un miembro activo y comprometido. La situación global de seguridad también ha afectado a España, que ha sido objetivo de múltiples amenazas híbridas en diferentes formas: ciberataques, campañas de desinformación o la inestabilidad derivada del creciente papel e influencia de Rusia en África, con consecuencias tanto a corto como a largo plazo para la seguridad española.

La desinformación se ha convertido en una de las principales herramientas de la guerra híbrida. ¿Cómo deberían responder las instituciones europeas y los Estados miembros a este reto comunicativo?

La desinformación es utilizada por los Estados autoritarios para aumentar la inestabilidad política, polarizar la opinión pública, influir en los discursos políticos, campañas electorales y en la formulación de políticas y toma de decisiones en los países de la UE y la OTAN.

Este desafío debe abordarse con múltiples herramientas: los gobiernos deben diseñar buenas políticas para contrarrestar estas campañas; deben cooperar con la sociedad civil y las ONG para llegar a diferentes grupos de población; apoyar a los pilares clave de la sociedad de la información, como los medios de calidad; regular las plataformas de redes sociales y establecer políticas de verificación de datos para monitorizar los debates; e implantar programas de alfabetización mediática en las escuelas para enseñar a niños y jóvenes a reconocer y gestionar la desinformación.

Con su experiencia, ¿qué buenas prácticas en comunicación estratégica sobre seguridad y defensa pueden ayudar a reforzar la confianza y conectar mejor con las sociedades europeas?

La apertura y la transparencia respecto a las amenazas en general son buenas herramientas, ya que informar a la población sobre el origen de estas amenazas dinámicas dificulta su uso con fines de polarización o manipulación. Los gobiernos deben reforzar los pilares clave de la sociedad de la información, como los medios de calidad y las instituciones académicas, para crear las condiciones de una información veraz y basada en hechos.

¿Cómo pueden organizaciones como el Hybrid CoE contribuir a reforzar una cultura de seguridad y defensa entre los ciudadanos europeos?

El Hybrid CoE puede reunir a todos los Estados de la comunidad euroatlántica para crear un enfoque común frente a este nuevo entorno de amenazas. Los conceptos comunes ayudan a establecer políticas comunes y herramientas de cooperación para contrarrestar y disuadir a los actores hostiles.

Por último, ¿qué mensaje le gustaría compartir con los jóvenes europeos y españoles sobre la importancia de la defensa en la salvaguarda de la libertad y la democracia?

En la actualidad, el modelo y las prácticas democráticas están siendo objeto de ataque por parte de Estados autoritarios que buscan salvaguardar su propio régimen no democrático. Europa necesita reaccionar y defender el fundamento esencial de nuestras sociedades.